Durante 200 años, cada recuerdo de Jesús fue borrado de la ciudad de Jerusalén y los lugares santificados por la vida, muerte y resurrección de Jesús se convirtieron en templos paganos. Después de la construcción de la Iglesia del Santo Sepulcro, en 336, los sitios sagrados comenzaron a ser restaurado y los recuerdos de la vida de Nuestro Señor comenzaron a ser celebrados por el pueblo de Jerusalén.

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Marie

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